La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gobierno de México ha destinado alrededor de 20 mil millones de pesos para contener el precio de las gasolinas y el diésel, con el objetivo de evitar que el incremento internacional del petróleo, derivado del conflicto en Medio Oriente, se refleje en mayores costos para los consumidores.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la estrategia consiste principalmente en reducir los impuestos aplicados a los combustibles para mantener un precio máximo de 24 pesos por litro para la gasolina regular y 27 pesos para el diésel. Agregó que el impacto fiscal se compensa parcialmente con los mayores ingresos que obtiene el gobierno cuando aumenta el precio del petróleo.

Sheinbaum aseguró que esta política continuará mientras persista la presión sobre los mercados energéticos internacionales y reiteró que su administración seguirá supervisando a las estaciones de servicio para que respeten los precios establecidos. Además, sostuvo que la medida busca proteger la economía de las familias y evitar un mayor impacto en la inflación.