La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a la NASA explorar alternativas comerciales para desarrollar misiones capaces de llevar seres humanos a Marte y regresarlos a la Tierra, como parte de una nueva política nacional para ampliar la capacidad estadounidense de transporte espacial.

La medida está contemplada en un memorando presidencial sobre la Política Nacional de Transporte Espacial, que sustituye las directrices establecidas en 2013. El documento instruye a la NASA a facilitar el transporte comercial hacia y desde la Luna, impulsar el acceso robótico privado a Marte y estudiar arquitecturas comerciales para futuras misiones tripuladas al planeta rojo.

La nueva política establece además el objetivo de que Estados Unidos cuente para 2030 con infraestructura capaz de soportar más de mil lanzamientos y reentradas anuales, así como ampliar el acceso comercial desde la órbita terrestre hacia la Luna y el espacio profundo.

El memorando no establece una fecha para enviar astronautas a Marte. Su objetivo es comenzar a definir las tecnologías, modelos de operación y asociaciones con empresas privadas necesarias para hacer posible una misión de ese tipo. La estrategia refleja el creciente papel que Washington busca dar al sector privado en la exploración espacial mediante inversiones comerciales y asociaciones público-privadas.