La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, firmó una ley que amplía el acceso al aborto y elimina restricciones que antes aplicaban después de las 24 semanas de embarazo(6 meses). La medida provocó reacciones divididas entre residentes, organizaciones defensoras del aborto y grupos católicos.

La Arquidiócesis de Boston calificó la legislación como “gravemente inmoral” y señaló que los cuatro obispos del estado habían pedido a los legisladores rechazarla. La controversia aumentó después de que CatholicVote solicitara aclarar si Healey podría ser excomulgada por respaldar la ley. Sin embargo, la Arquidiócesis no ha confirmado ningún proceso de excomunión.

La oficina de Healey defendió la medida al señalar que responde a casos de familias que enfrentaron diagnósticos graves durante el embarazo y tuvieron que viajar a otros estados para recibir atención. Organizaciones proaborto también respaldaron a la gobernadora, por lo que el debate continúa entre la defensa del acceso a servicios médicos y la oposición de la Iglesia a la legislación.