El PAN elevó la presión contra Rubén Rocha Moya y reiteró su exigencia de iniciar un juicio político contra el gobernador de Sinaloa, luego de que solicitara nuevamente licencia para separarse del cargo. El dirigente nacional del partido, Jorge Romero, afirmó que el regreso y posterior salida del mandatario evidencian una crisis política que, a su juicio, no puede resolverse únicamente mediante decisiones personales.
Acción Nacional también planteó la desaparición de poderes en Sinaloa y cuestionó la actuación de Morena y del Gobierno federal frente a la situación. El partido considera que las instituciones deben intervenir ante la incertidumbre política que atraviesa la entidad y no limitarse a aceptar las decisiones del gobernador.
La nueva licencia será analizada por el Congreso de Sinaloa, mientras Yeraldine Bonilla volvería a asumir como gobernadora interina. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la decisión de Rocha Moya fue personal y afirmó que su salida del gobierno estatal era lo mejor para Sinaloa.