La rápida expansión de los centros de datos destinados a la inteligencia artificial (IA) podría poner en riesgo la estabilidad de las redes eléctricas y generar nuevas presiones sobre recursos como el agua y el suelo, advirtió la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE). El organismo señaló que, en varias regiones, el crecimiento de la demanda energética de estas instalaciones avanza más rápido que la infraestructura necesaria para abastecerlas.
De acuerdo con un informe elaborado por expertos de la UNECE, un centro de datos puede construirse en un periodo de entre dos y cinco años, mientras que ampliar las redes de transmisión puede tomar más de una década debido a procesos de planificación y permisos. Países como Irlanda y Países Bajos ya han endurecido las condiciones para conectar nuevos centros de datos ante el aumento de la demanda eléctrica.
El organismo también alertó que, en redes con una alta participación de energías renovables, las variaciones rápidas en el consumo de los centros de datos de IA pueden afectar la estabilidad de la tensión y la frecuencia. En escenarios extremos, esto podría provocar desconexiones inesperadas y fallas en cascada. Ante este panorama, la UNECE recomendó una mayor coordinación entre las empresas tecnológicas, reguladores, operadores eléctricos y autoridades encargadas del agua, territorio e infraestructura.