La administración de Donald Trump anunció una nueva disposición que impedirá que los hijos de diplomáticos y empleados de gobiernos extranjeros nacidos en Estados Unidos obtengan automáticamente la ciudadanía estadounidense cuando ninguno de sus padres sea ciudadano del país. La medida entrará en vigor el 9 de septiembre de 2026 y amplía una excepción que anteriormente se aplicaba principalmente a altos funcionarios diplomáticos.
El gobierno estadounidense sostiene que estas personas no están sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos para efectos de la ciudadanía por nacimiento, en referencia a la Decimocuarta Enmienda. La disposición contempla a trabajadores de embajadas, misiones y consulados extranjeros, por lo que también podría afectar a empleados consulares mexicanos que tengan hijos durante su asignación en territorio estadounidense.
De acuerdo con la información difundida, Estados Unidos cuenta con alrededor de 400 empleados consulares mexicanos que podrían verse alcanzados por las nuevas reglas. Sus hijos podrían tener acceso a la residencia legal permanente, pero no necesariamente a la ciudadanía estadounidense. La medida forma parte de los cambios migratorios impulsados por Trump y vuelve a poner sobre la mesa el alcance de la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos.