Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) exigieron un incremento salarial del 10%, frente a la propuesta de 2.9%, y pidieron la destitución de Rafael Olivos, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social. Los inconformes también buscan derogar una cláusula sindical que consideran una “ley mordaza”.
Eduardo Vinicio Martínez, representante de jubilados y pensionados, acusó a la dirigencia sindical de presionar a los empleados para aceptar el aumento propuesto, incluso mediante presuntas amenazas contra trabajadores eventuales, conocidos como “08”, a quienes supuestamente advirtieron que podrían quedarse sin contrato.
Además del incremento salarial, los manifestantes solicitan más personal, insumos y equipo médico para mejorar la atención a los derechohabientes. También impulsan un congreso extraordinario para remover al dirigente sindical y reanudar las negociaciones salariales.