La salida de Laura Itzel Castillo de la presidencia del Senado para asumir, a partir de septiembre, la titularidad de la Secretaría de las Mujeres abrió la disputa por la Mesa Directiva para el próximo periodo legislativo. En ese contexto, el senador Gerardo Fernández Noroña confirmó su interés en volver al cargo y, al ser cuestionado sobre sus aspiraciones, respondió con ironía: «Ya viendo a tantos que quieren, ya me contagiaron».
La posible candidatura de Noroña ha generado polémica debido a que recientemente fue sancionado por el Tribunal Electoral del Estado de Michoacán por violencia política de género en contra de Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan. La resolución contempla su inscripción en el Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, además de otras medidas de reparación, aunque el legislador anunció que impugnará el fallo al considerar que se trata de una decisión injusta.
El escenario también ha evidenciado diferencias dentro de Morena. Mientras algunos legisladores han expresado respaldo a otros perfiles para encabezar la Mesa Directiva, figuras como Ignacio Mier señalaron que actualmente no existen condiciones para que Noroña regrese a la presidencia del Senado. La renovación del cargo se definirá el próximo 1 de septiembre, en medio de un proceso marcado por el debate interno sobre liderazgo, agenda de género y la conducción de la Cámara Alta.