El Instituto Nacional Electoral (INE) inició formalmente este jueves 10 de septiembre el proceso electoral de 2027, que tendrá como uno de sus principales estrenos un filtro “antinarco” para detectar posibles vínculos entre candidaturas y el crimen organizado. El mecanismo fue acordado entre autoridades electorales y de seguridad ante los antecedentes de violencia contra aspirantes y funcionarios, aunque será opcional y no tendrá carácter vinculante.

La elección será la primera bajo las nuevas reglas derivadas de la reforma electoral y pondrá en disputa 19 mil 609 cargos, incluida la renovación de la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas. El INE también enfrentará una nueva estructura y medidas de austeridad, entre ellas la reducción de salarios de altos funcionarios y la eliminación de 306 cargos municipales. Sin embargo, el presupuesto solicitado para el proceso es el más alto de su historia y supera incluso al de una elección presidencial.

El arranque ocurre además en medio de cuestionamientos dentro y fuera del instituto. La oposición y algunos integrantes del propio Consejo General han hablado de un posible “fraude” por decisiones como no invalidar automáticamente las llamadas “boletas planchadas”, además de la reducción del tiempo de capacitación de funcionarios de casilla y cambios en los mecanismos para verificar posibles conflictos entre funcionarios electorales y Servidores de la Nación.