El gasto del Gobierno de México en pensiones alcanzó un récord de 1.13 billones de pesos durante la primera mitad de 2026, lo que representa un incremento real de 1.2% respecto al mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda, 831 mil 735 millones de pesos correspondieron a pensiones contributivas, mientras que 298 mil 788 millones fueron destinados a pensiones no contributivas.
Las pensiones contributivas, relacionadas con trabajadores que realizaron aportaciones durante su vida laboral, aumentaron 2.7% en términos reales y representan cerca de 74% del gasto total en pensiones.
Desde 2017, el gasto total en este rubro ha aumentado 31% en términos reales, mientras que las pensiones contributivas acumulan un crecimiento de 56%.
El incremento ocurre en un contexto de ingresos públicos prácticamente estancados. Durante el primer semestre del año, la recaudación por ISR cayó 6.2% real, mientras que los ingresos tributarios totales apenas crecieron 0.4%.
A esto se suma el costo financiero de la deuda pública, que alcanzó 693 mil 471 millones de pesos al cierre de junio, así como un saldo histórico de requerimientos financieros del sector público de 19 billones de pesos, equivalente a 51% del PIB.