El presidente del PRI en Cortazar, Guanajuato, Diego Estefanía Torres, denunció que las autoridades estatales no le han brindado protección pese a que, asegura, fue objetivo de un atentado ocurrido el pasado 9 de junio, en el que resultaron afectados su hijo de ocho años y un escolta. El priista afirmó que había solicitado medidas de seguridad para él y para la síndica Damaris Salazar, pero no obtuvo respuesta.
A través de un video en redes sociales, Estefanía señaló que el ataque podría estar relacionado con un juicio de amparo que mantiene vigente tras ser removido como consejero de la Junta Municipal de Agua Potable de Cortazar. Aseguró que ha sido víctima de violencia política y acusó una campaña de desprestigio en su contra y contra integrantes del PRI en el municipio.
El dirigente también denunció negligencia por parte del Estado y sostuvo que el apoyo gubernamental ha sido inexistente desde el atentado. El caso ocurre en medio de una disputa familiar y política con su hermano, Mauricio Estefanía, alcalde de Cortazar por Movimiento Ciudadano, con quien mantiene diferencias relacionadas con la herencia de su padre, el exalcalde Hugo Estefanía, asesinado en 2019.