Legisladores de Movimiento Ciudadano anunciaron que presentarán una denuncia ante la Comisión Nacional Antimonopolio para que investigue a Sony Interactive Entertainment por su decisión de dejar de producir y comercializar nuevos videojuegos en formato físico para PlayStation a partir de 2028. La diputada Iraís Reyes y el senador Luis Donaldo Colosio argumentan que la medida podría generar prácticas monopólicas al convertir a la PlayStation Store en el único canal para adquirir títulos nuevos.

Los legisladores sostienen que la transición obligatoria al formato digital afectaría a consumidores, comercios y desarrolladores. Señalaron que desaparecería el mercado de reventa, préstamo e intercambio de videojuegos, además de perjudicar a tiendas como GamePlanet, Liverpool y Sanborns, que dejarían de vender nuevos lanzamientos para la consola. También advirtieron que los usuarios perderían la posibilidad de comparar precios entre distintos establecimientos y dependerían exclusivamente de las condiciones comerciales impuestas por Sony.

Asimismo, afirmaron que el modelo digital incrementa la dependencia de los jugadores respecto a la plataforma, ya que las compras corresponden a licencias de uso y no a la propiedad del videojuego. También alertaron que la medida afectaría a personas con acceso limitado a internet y daría a Sony un mayor control sobre la distribución, los precios y las condiciones para desarrolladores y editores. La Comisión Nacional Antimonopolio será la encargada de determinar si existen elementos suficientes para iniciar una investigación.