El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el anuncio de Toyota sobre el traslado gradual de parte de la producción de la camioneta Tacoma desde Baja California hacia Texas, y aseguró que la decisión es resultado de su política arancelaria al sector automotriz.
La empresa japonesa informó que invertirá 3 mil 600 millones de dólares en una nueva planta dentro de su complejo en San Antonio, Texas, proyecto que contempla la creación de 2 mil empleos y que permitirá trasladar parte de la fabricación de Tacoma de manera escalonada hasta 2030.
La Secretaría de Economía señaló que el movimiento no será inmediato y que Toyota mantiene operaciones en México. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no existe preocupación por la decisión y afirmó que la empresa explicó que forma parte de una revisión global de su producción, no de la situación del T-MEC.