La moda de convertir fotografías actuales en retratos con estética de los años 80 mediante inteligencia artificial también tiene un costo ambiental. Aunque generar una imagen parece una tarea sencilla, el proceso requiere centros de datos con servidores y GPU que consumen electricidad y necesitan sistemas de refrigeración para evitar el sobrecalentamiento de los equipos.
Investigaciones de la Universidad de Colorado Riverside y la Universidad de Texas Arlington han estimado que la generación de imágenes con IA puede requerir entre 0.5 y 5 litros de agua por imagen, dependiendo del sistema y las condiciones en las que opere el centro de datos. El agua se utiliza principalmente en procesos de enfriamiento. Si 4 mil millones de personas generaran una imagen cada una, el consumo podría alcanzar entre 2 mil y 20 mil millones de litros de agua, además del gasto energético asociado.
El impacto ha cobrado relevancia con tendencias virales como el trend de fotos inspiradas en los años 80 y la moda de transformar imágenes al estilo de Studio Ghibli, que se volvió especialmente popular en 2025. Algunas estimaciones compartidas en redes calculan que un millón de imágenes retro generadas con IA implicaría miles de litros de agua, además de electricidad y emisiones de CO₂ equivalente, aunque estas cifras dependen del modelo, el hardware y el sistema de refrigeración utilizado. Empresas tecnológicas ya exploran centros de datos con agua reciclada, circuitos cerrados y refrigeración por aire para reducir esta huella.