La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó convocar de manera urgente una reunión de ministros de Exteriores para analizar la situación política de Nicaragua, luego de que el presidente Daniel Ortega amenazara con cancelar las elecciones. La resolución fue respaldada por 26 países, mientras México se abstuvo y Brasil votó en contra.
La resolución plantea utilizar el nivel más alto de consulta diplomática disponible dentro del organismo y estuvo precedida por una condena a los daños provocados por el gobierno de Ortega, incluida la erosión democrática y la situación de “emergencia” que enfrenta el país. Nicaragua abandonó formalmente la OEA en 2023, después de iniciar su proceso de salida por las críticas del organismo a las elecciones presidenciales.
En 2021, la Asamblea General de la OEA descalificó los comicios nicaragüenses, al considerar que “no fueron libres, justas ni transparentes”, debido, entre otros factores, a que los principales candidatos opositores se encontraban encarcelados. Nicaragua debía celebrar nuevas elecciones generales en noviembre de 2026, pero reformas constitucionales extendieron el periodo presidencial y las trasladaron a noviembre de 2027. Sin embargo, el pasado 19 de julio Ortega afirmó que no volverían a realizarse elecciones para impedir que la oposición llegara al poder.