La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, reiteró su respaldo a la llamada «estadidad» la incorporación de la isla como estado de Estados Unidos durante las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia estadounidense. La mandataria afirmó que la identidad puertorriqueña es lo suficientemente sólida como para no depender de un estatus político específico.
González, integrante del Partido Nuevo Progresista, sostuvo que la anexión representa la mejor alternativa para el futuro de la isla. Su postura contrasta con la de otros sectores políticos que defienden mantener el actual modelo de Estado Libre Asociado o avanzar hacia la independencia. Aunque en varios referéndums la estadidad ha obtenido mayoría de votos, ninguno ha tenido efectos vinculantes debido a que la decisión final corresponde al Congreso de Estados Unidos.
Los pronunciamientos ocurrieron durante una ceremonia realizada en San Lorenzo, donde participaron funcionarios, miembros de las Fuerzas Armadas, veteranos y representantes de la Guardia Nacional. El evento incluyó un desfile cívico-militar y se convirtió en una nueva plataforma para reabrir el debate sobre el futuro político de Puerto Rico y su relación con Washington.