Andrew Mountbatten-Windsor, conocido como el expríncipe Andrés, recibió una compensación de 302 mil libras esterlinas, equivalentes a unos 400 mil dólares, por renunciar al contrato de arrendamiento de Royal Lodge, informó Crown Estate, entidad que administra propiedades vinculadas a la Corona británica.

La salida de la residencia ocurrió después de que el rey Carlos III le retirara sus títulos reales y dispusiera su salida de la mansión de 30 habitaciones, ubicada cerca del Castillo de Windsor. La decisión se produjo en medio de la controversia por su relación con Jeffrey Epstein y la publicación de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionados con el caso.

Andrés abandonó la propiedad antes de lo previsto, en febrero, y se trasladó a una residencia en la finca privada de Sandringham. El reporte también menciona que, en mayo, un hombre de 39 años fue acusado en Reino Unido de utilizar palabras o comportamientos amenazantes, abusivos o insultantes contra el expríncipe.