Estados Unidos no mantiene de momento negociaciones activas con Irán para poner fin al conflicto, afirmó este jueves la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, casi seis meses después del inicio de un conflicto impopular entre la mayoría de los estadounidenses.
«No se están produciendo negociaciones (con Irán) en este momento, y esta situación persistirá hasta que el presidente (Donald Trump) considere que la otra parte está dispuesta a sentarse a la mesa de manera significativa. Aún no hemos visto tal disposición», dijo a Fox News.
La portavoz principal de la administración, que esta semana dejará el cargo para continuar como asesora externa del mandatario, insistió en que Trump «mantiene todas las opciones sobre la mesa» en cuanto al conflicto iniciada por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica el 28 de febrero.
«Sigue vigente el bloqueo naval, que ha demostrado ser sumamente eficaz. Estados Unidos controla, en esencia, el estrecho de Ormuz, que permanece abierto gracias al presidente Trump y a las fuerzas armadas estadounidenses», agregó Leavitt, algo que Teherán rechaza mientras insiste en su autoridad sobre la estratégica vía comercial.
La portavoz mencionó que Washington busca ahora elevar la presión económica sobre Irán con la operación «Paria económico» anunciada este lunes, sin fecha de aplicación, para sancionar a todo aquel que comercie con Irán.
Trump aseguró la víspera a la cadena qatarí Al Jazeera que «no tiene prisa» en retomar las conversaciones de paz estancadas. «No tengo plazo alguno. Estamos ganando con mucha ventaja», insistió.
Preguntado sobre si las medidas económicas son más eficaces que un ataque militar, respondió: «Ambas son efectivas».
El republicano aseguró el martes pasado que las fuerzas militares de su país han desminado el estrecho de Ormuz y advirtió a Irán sobre cualquier intento de colocar nuevos explosivos en el paso marítimo.
El apoyo de los estadounidenses a la guerra contra Irán cayó al 31%, según una encuesta de Ipsos/Reuters publicada este miércoles, una bajada con respecto al 34% registrado a inicios de agosto y un 37% en marzo, poco después del inicio del conflicto.