El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que su gobierno evalúa un programa de liberación anticipada y condicional que podría beneficiar aproximadamente al 50% de los presos acusados de colaborar con las pandillas. La propuesta estaría dirigida a personas que, según el mandatario, vivieron bajo el dominio de estas organizaciones y no necesariamente formaron parte de quienes ejercían la violencia.

Bukele aclaró que los beneficiarios continuarían siendo considerados culpables y saldrían de prisión bajo condiciones de vigilancia, por lo que no se trataría de una absolución. Sin embargo, no precisó cuándo se aplicaría el plan, cuáles serían los criterios de elegibilidad ni cuántas personas podrían obtener el beneficio.

El anuncio ocurre bajo el régimen de excepción vigente desde marzo de 2022, durante el cual las autoridades salvadoreñas han detenido a más de 93 mil personas acusadas de pertenecer a pandillas o colaborar con ellas. Organizaciones como Amnistía Internacional han advertido sobre posibles violaciones graves de derechos humanos relacionadas con esta política de seguridad.