El costo de asistir a un partido de la Copa del Mundo ha registrado un aumento sostenido en los últimos 16 años, con incrementos que van desde el 200% en boletos de fase de grupos hasta un 775% en los precios más altos para la final del Mundial 2026 en Norteamérica.
De acuerdo con datos comparativos, los boletos que en Sudáfrica 2010 costaban entre 150 y 900 dólares para la final, han pasado a rangos de entre 2 mil y 7 mil 875 dólares en la edición de 2026, con picos mucho mayores en el mercado de reventa.
El mayor salto de precios se dio entre Qatar 2022 y el Mundial 2026, donde incluso las entradas más económicas para partidos de primera ronda y la final registraron incrementos de más del 100%, en un contexto donde la FIFA ha implementado esquemas de precios dinámicos y mercados secundarios de reventa.