El gobierno de la Ciudad de México gastó 87 millones 763 mil pesos para colocar infraestructura y pantallas gigantes con el fin de transmitir los partidos de la selección mexicana durante su participación en el Mundial 2026 de la FIFA.
A través de la Secretaría de Cultura, el gobierno capitalino firmó cuatro contratos, bajo el concepto de espectáculos culturales, para la instalación de infraestructura técnica en diferentes puntos del Centro Histórico y de Paseo de la Reforma.
Un primer contrato se celebró por 20 millones 853 mil pesos para la colocación de 9 pantallas en las calles de Pino Suárez, 20 de noviembre, Madero, 5 de mayo y 16 de septiembre, así como en la alameda central. En estos puntos se transmitieron los partidos de México, las semifinales y la final.
Tras los encuentros contra Sudáfrica y Corea del Sur, en el que los aficionados abarrotaron el Fan Fest en el Zócalo y las calles aledañas, las autoridades llevaron las pantallas hacia Reforma.
Para el tercer partido de México en la justa mundialista, en el que tuvo como rival a Chequia, el gobierno de Clara Brugada invirtió 21 millones 512 mil pesos para la colocación de 3 escenarios y 5 pantallas en Paseo de la Reforma.
Para los partidos de México en dieciseisavos y octavos de final, el gobierno capitalino volvió a entregar contratos separados por partido.
Para el partido contra Ecuador, primer rival en eliminación directa de México, se solicitó la instalación de 2 escenarios, 6 pantallas grandes y 30 pantallas chicas a lo largo de Reforma, que representó un gasto de 17 millones de pesos.
La asistencia a ver este partido en las pantallas en Reforma rompió récord, tras registrar más de 800 mil personas sobre esa avenida y calles aledañas. Tras la victoria del equipo tricolor, las autoridades contabilizaron a más de un millón, cuyas aglomeraciones provocaron la muerte de tres personas.
El último partido que disputó la selección mexicana fue contra Inglaterra, para el cual el gobierno de la ciudad implementó medidas de seguridad para evitar aglomeraciones. Para esa ocasión, se solicitó la instalación de tres escenarios y 37 pantallas de diferentes tamaños, para lo que se invirtió 20 millones de pesos.
De acuerdo con una visita in situ hecha por Latinus, estos últimos dos contratos habrían sido entregados a las empresas Ocesa y su filial Logra, cuyos logos aparecen en los equipos que se instalaron a lo largo de Paseo de la Reforma.