La protesta contra la contaminación del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara terminó en enfrentamientos con policías antimotines, detenciones y decenas de personas lesionadas. De acuerdo con el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), desde marzo al menos 320 colonias reciben agua con olor a drenaje, sin cloración y con presencia de metales pesados y coliformes fecales, según análisis de muestras. La movilización reunió a miles de personas que marcharon desde la Glorieta de La Minerva hasta Casa Jalisco, residencia del gobernador Pablo Lemus.

Al llegar, los manifestantes encontraron la zona protegida con vallas. Tras romper parte del cerco, se registraron empujones y lanzamiento de objetos, mientras los policías respondieron con chorros de agua y gas lacrimógeno. Las cifras sobre detenciones difieren: el Gobierno de Jalisco reportó 39 personas detenidas, 28 policías heridos dos de gravedad y 31 civiles atendidos; familiares y colectivos contabilizaron más de 51 detenidos. También se denunciaron personas cuyo paradero se desconocía y agresiones contra periodistas. La Universidad de Guadalajara y el ITESO exigieron esclarecer los hechos y garantizar la integridad de los detenidos.