Alrededor de 30 mil personas participaron en una manifestación en Bruselas, Bélgica, contra las medidas de austeridad del gobierno y el aumento del costo de vida. La movilización sindical transcurrió de manera pacífica en buena parte de su recorrido, aunque se registraron enfrentamientos entre la policía y grupos de manifestantes en las inmediaciones de la estación central de trenes.
De acuerdo con la agencia AP, algunos participantes arrojaron piedras y petardos, además de provocar incendios. La policía antimotines respondió con gas lacrimógeno, cañones de agua y cargas con porras. Los incidentes ocasionaron interrupciones en el tránsito y el transporte público. Las autoridades señalaron que quienes provocaron los disturbios no estaban vinculados con la protesta sindical.
La movilización ocurre mientras el gobierno belga intenta definir el presupuesto del próximo año, en un contexto de preocupación por la deuda pública y el costo de los servicios. Los sindicatos señalaron que los disturbios no representaban su causa, mientras participantes denunciaron aumentos en gastos cotidianos como la educación y el transporte.