Petróleos Mexicanos (Pemex) aplazó hasta 2033 el pago de 255 mil 388 millones de pesos que mantiene como deuda con proveedores, de acuerdo con información reportada por la empresa al cierre del primer semestre de 2026.
La petrolera registra una deuda total reconocida con proveedores de 374 mil 334 millones de pesos, por lo que el monto diferido representa aproximadamente 68% de sus obligaciones.
Especialistas advierten que esta estrategia permite a Pemex enfrentar temporalmente sus problemas de liquidez, pero traslada la presión financiera a las empresas que le proporcionan bienes y servicios.
Además, la cifra podría ser mayor, debido a que existen facturas que todavía no han sido reconocidas o incorporadas formalmente como obligaciones de la petrolera.
Durante los primeros seis meses del año, Pemex recibió 100 mil 400 millones de pesos en aportaciones del Gobierno de México, principalmente para fortalecer su situación financiera y atender compromisos relacionados con su deuda.
La empresa también reconoció que sus niveles de endeudamiento y pasivos limitan su acceso a financiamiento y que el flujo generado por sus operaciones no ha sido suficiente para cubrir sus gastos de capital y otros desembolsos.