El gobierno de China rechazó el informe de Estados Unidos que acusa a Pekín de utilizar terceros países para realizar transbordos de mercancías y evadir aranceles, al considerar que el documento construye una “falsa narrativa”. El Ministerio de Comercio chino sostuvo que Washington tergiversa las prácticas normales del comercio y la inversión internacionales.

El portavoz He Yadong calificó el informe estadounidense como una muestra de unilateralismo y proteccionismo, al considerar que busca restringir los productos chinos. Según el funcionario, los verdaderos riesgos para las cadenas de suministro mundiales provienen de los aranceles diferenciados impuestos por Estados Unidos, y no de las prácticas comerciales señaladas por Washington.

El informe estadounidense, titulado “El fraude del transbordo masivo: origen, alcance y coste”, acusa a China de generar pérdidas millonarias y afectar empleos en Estados Unidos mediante el traslado de mercancías a terceros países. Washington señala específicamente a México, Canadá y países del Sudeste Asiático, donde productos chinos serían sometidos a procesos como costura, etiquetado, embalaje o inspección para obtener condiciones comerciales más favorables al ingresar a Estados Unidos.