Estados Unidos sancionó este lunes al Ministerio de Turismo de Cuba y a nueve entidades estatales, entre ellas agencias exportación de combustible y bienes y servicios, como parte de su política de presión sobre la isla, que atraviesa una aguda crisis económica.

«El Departamento de Estado designa a 10 entidades para impulsar la iniciativa integral de la administración (de Donald) Trump destinada a poner fin a las actividades malignas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo nuestro continente», indicó un comunicado.

Las sanciones afectan a Enetec, S.A., una empresa estatal de importación, exportación y comercialización de combustibles; Coreydan S.A., dedicada a importar combustible subsidiado desde México; el Grupo Empresarial del Comercio Exterior (Gecomex), que facilita la compra y venta de bienes y servicios con otros países, y el Grupo Empresarial de Transporte marítimo Portuario (GEMAR).

Otros órganos gubernamentales como las Milicias de Tropas Territoriales (MTT); la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana ACRC) o las Brigadas de Respuesta Rápida están incluidas en esta última tanda de sanciones con el objetivo de forzar a un cambio político.

«Estados Unidos seguirá utilizando todos los medios a su alcance tanto para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano como para impulsar las reformas económicas y políticas que brinden a Cuba un futuro mejor», declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, con motivo del quinto aniversario de las protestas que recorrieron la isla el 11 de julio de 2021.

Washington intensificó en enero su presión sobre Cuba mediante un bloqueo petrolero y sanciones que han llevado a empresas extranjeras a dejar de operar en la isla, lo que ha hecho tambalear la frágil economía cubana.

El pasado mes de junio, las sanciones alcanzaron al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, a varios de sus familiares y al coronel Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro, expresidente y hermano menor de Fidel Castro.

El Departamento de Justicia también ha presentado una acusación contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo, en 1996, de dos avionetas de una organización del exilio cubano que causó la muerte de cuatro personas.