La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la aprobación en el Senado de una reforma constitucional que establece que quienes aspiren a la Presidencia de México o a una gubernatura deberán renunciar a cualquier otra nacionalidad. La iniciativa fue aprobada con 86 votos a favor, 42 en contra y ninguna abstención.
Sheinbaum defendió la modificación al señalar que quienes ocupen los principales cargos ejecutivos del país deben tener una sola nacionalidad. La mandataria justificó su postura bajo el argumento de que, ante un eventual conflicto entre países, debe existir claridad sobre la lealtad de quien encabeza el Gobierno mexicano.
La oposición cuestionó la reforma al considerar que podría restringir los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad. Sheinbaum rechazó esa interpretación y sostuvo que la modificación no elimina el derecho a tener dos o más nacionalidades, sino que establece una condición para quienes busquen encabezar el Ejecutivo federal o estatal. Los cambios serán aplicables a partir del proceso electoral de 2028.