La presidenta Claudia Sheinbaum desestimó las declaraciones de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien pidió entregar al mandatario de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras los señalamientos sobre presuntos vínculos con integrantes de Los Chapitos. La mandataria federal calificó esos posicionamientos como parte de una estrategia de propaganda política.

Durante su conferencia, Sheinbaum evitó entrar en confrontación con la gobernadora panista y sostuvo que existe una relación institucional entre ambos gobiernos. “No voy a caer en un asunto de propaganda política ni en un debate con la gobernadora de Chihuahua. Cada quien que cumpla con su trabajo”, afirmó.

La presidenta también rechazó que existan tensiones con Estados Unidos por este tema o que las acusaciones contra Rocha Moya estén afectando la revisión del T-MEC. Además, aseguró que la cooperación bilateral en materia de seguridad continúa avanzando, pese a las constantes declaraciones del presidente Donald Trump sobre la situación de los cárteles en México.