Claudia Sheinbaum sostuvo durante el cierre de su gira nacional por su segundo informe de gobierno que México no debe permitir injerencias ni intervencionismo extranjero en las decisiones del país.

Ante miles de personas reunidas en el Zócalo capitalino, la presidenta afirmó que ninguna potencia extranjera ni élite económica o política puede determinar el rumbo de México y señaló que la soberanía corresponde al pueblo.

Durante su discurso también defendió el proyecto de la Cuarta Transformación y cuestionó a los gobiernos neoliberales. En el acto participó la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien destacó el liderazgo de Sheinbaum y afirmó que México no es “patio trasero” de ningún otro país.