La Secretaría de Turismo informó que la Semana Santa moviliza cada año a cerca de 40 millones de mexicanos y genera una derrama superior a 25 mil millones de pesos. La titular de la dependencia, Josefina Rodríguez Zamora, destacó que el turismo religioso se ha consolidado como un motor económico y social, al impulsar el consumo y los servicios en distintos destinos del país.
Entre los puntos con mayor afluencia se encuentran la Basílica de Guadalupe, San Juan de los Lagos, Juquila y Chalma, además de la representación del Viacrucis en Iztapalapa, considerada una de las expresiones más emblemáticas del país. Para 2026, se prevé que este evento en particular supere los dos millones de asistentes.
La dependencia también proyecta que, durante el periodo vacacional del 29 de marzo al 12 de abril, la derrama económica nacional podría superar los 300 mil millones de pesos, con la llegada de más de 4 millones de turistas y una ocupación hotelera promedio de 63.85%. Estos indicadores colocan al turismo como una actividad clave dentro de la estrategia económica del gobierno federal.