Este miércoles, día en el que Estados Unidos solicitó la extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el diputado del Partido Acción Nacional (PAN) César Israel Damián subió horas después a tribuna para dar su efeméride: “van 596 días de terror en esa entidad, de guerra, con niñas y niños que han aprendido a tirarse al piso antes que a jugar en un parque”.

El recuento del panista se refería a la detención de Ismael «El Mayo» Zambada el 25 de julio de 2024, luego de la “traición” de Joaquín Guzmán López, miembro de Los Chapitos, quien también fue aprehendido. La captura del «Mayo» Zambada comenzó una guerra interna en el Cártel de Sinaloa entre Los Chapitos y La Mayiza.

“Hoy se confirma lo que ya sabíamos, Rubén Rocha Moya es un narco gobernador. Todo su gobierno fue señalado de ser un narco gobierno, ni más ni menos. Y así están todos los estados en donde gobierna Morena. Vivimos bajo el yugo de su narco gobierno”, subrayó sin filtro.

En traje de pitoniso, el diputado del PAN adelantó: “que no nos sorprenda que siga la mandataria Marina del Pilar en Baja California o Américo Villarreal, el narco gobernador en Tamaulipas”.

“Siguen ellos. Lo sabe el pueblo de México. Son unos narco-políticos. Y hoy, por primera vez en la historia de nuestro país, un gobernador en funciones es solicitado por la justicia de otro país. De ese tamaño es la vergüenza nacional”, expresó.

El panista Damián recordó que en la 4T “han hecho deportaciones fast track. Lo llaman traslado administrativo. Así. Por traslado administrativo, que mañana se lleven a Rocha Moya”.

“Pero si lo que les preocupa es la formalidad, aquí les anuncio que Acción Nacional va a presentar la solicitud formal de juicio político contra Rocha Moya”, resaltó.

En tono provocador, el diputado del PAN preguntó a la bancada de Morena, “¿qué van a hacer? ¿seguir protegiendo narco-políticos? ¿van a volver a gritar no estás solo? Vergüenza les debería de dar”.

“Pídanles perdón a las familias sinaloenses. Pídanles perdón a las madres que no saben si sus hijos van a regresar vivos. Pídanle perdón a todo un estado que quedó atrapado entre el miedo y la impunidad. Pídanle perdón al pueblo de México”, exigió.

César Israel Damián se bajó de la tribuna para iniciar un pleito de dos en el último día del periodo ordinario de sesiones.

Más adelante, desde su curul, el coordinador del PAN, José Elías Lixa comentó en su última intervención de este periodo, que “los recesos deben de servir para reflexionar sobre lo que viene”.

“Y no hay agenda más impostergable que cerrar el paso del crimen organizado en las estructuras de gobierno, de cualquier gobierno, de cualquier latitud, en cualquier circunstancia. Extendemos nuestras manos y pongámonos a construir con el diálogo”, ofreció.

Aunque la primera respuesta de la bancada de Morena provino de la curul del diputado por Veracruz, Zenyazen Escobar García: “¿Y García Luna”?”.

Por lo que Lixa cerró con un reconocimiento a “esa emoción con la que me grita ese diputado, es la emoción con la que iremos a exigir que Rocha Moya abandone el gobierno de Sinaloa”.

Por Morena, subió a tribuna su coordinador, Ricardo Monreal subió a la tribuna donde reclamó que ha “escuchado intervenciones sensatas, salvo algunos renglones que se salen de la prudencia y no se olvidan de la insensatez política”.

“Es un momento clave para demostrar que México no puede permitir injerencias groseras, intervenciones artificiales, acusaciones políticas”, enfatizó.

Monreal consideró que “este Congreso no puede sentirse tranquilo ni tampoco puede duplicar o aplaudir ese tipo de agresiones contra nuestro país. No lo podemos admitir”.

“Y menos admitimos acusaciones partidistas contra gobernadores. Tenemos que esperar que la Fiscalía General de la República decida, de acuerdo con la ley y el Derecho, lo que proceda. Pero no admitimos ese tipo de expresiones electoreras que reducen y disminuyen el debate de cierre del periodo de sesiones”, remarcó.

El líder de la bancada de Morena retomó el discurso que tenía preparado antes de la exigencia de Estados Unidos, cuando destacó que del 1 de febrero al 30 de abril “acumulamos 150 horas de trabajo legislativo. Y dictaminamos 62 leyes con modificaciones y reformas de vital importancia para el país”.

“Cuatro reformas constitucionales, dos leyes de nueva creación y estas 56 modificaciones a las que me he referido, de diversos ordenamientos jurídicos”, mencionó.

Monreal garantizó que la 4T se mantiene “incólume frente a la defensa de la soberanía del país. No nos asusta, nos amedrenta ninguna nación por poderosa que sea. México es mucho país”.

“Y su gente va a defender con todo cualquier agresión o cualquier intento de amenaza que se cierne sobre nosotros. Van a conocernos quienes intenten hacerlo, porque México es único y México es extraordinario”, aseguró.

Exaltado siguió con una arenga en la que prometió que “no habrá mexicano que no defienda su patria y su país, su suelo y su sangre, no habrá mexicano y mexicana que se quede al margen de la defensa de nuestro país, no lo habrá, se los aseguro”.

Su porra o su bancada lo respaldó con el grito de “¡México! ¡México! ¡México!”, que calló desde su curul el diputado del PAN y médico cirujano, Éctor Jaime Ramírez, quien increpó al coordinador de Morena.

“Cuando escuché a su coordinador mantuve respeto y nunca lo he agredido. Le pido el mismo respeto para mí”, exigió.

“Es que te pasas”, reviró el panista.

“Para ti, me paso; para ti, me paso, pero también a ti te he respetado siempre, nunca he expresado una sola expresión cuando tú vienes a la tribuna por mucho que nos ofendes. Lo mantengo por tolerancia, por, te pido lo mismo, sé tolerante, sé tolerante, que no es mucho pedir”, devolvió Monreal.

El morenista pidió a su bancada que “no desmayen. Sigamos soñando, este país es otro distinto después del 2018. Tenemos muchas cosas que presumir, es otro régimen el que estamos dejando a nuestros seres queridos”.

“No dejen de soñar, vamos a luchar y cerremos filas con nuestra presidenta Claudia Sheinbaum. Y cerró adelantando el grito patrio: “¡Que viva México! ¡Viva México!”.