Los partidos independentistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte suscribieron en Cardiff un memorando conjunto para defender el derecho de sus respectivas naciones a la autodeterminación. El documento sostiene que ningún gobierno de Westminster debe impedir que cada territorio decida sobre su futuro político.
Aunque coincidieron en esta postura, los firmantes reconocieron que mantienen diferencias sobre sus modelos constitucionales. Por ello, establecieron que cada nación deberá definir su camino de manera independiente y en el momento que considere adecuado.
El acuerdo también plantea recuperar vínculos con la Unión Europea y señala que el Brexit afectó sus economías y oportunidades. El gobierno británico, encabezado por Andy Burnham, evitó confrontar directamente con los independentistas y señaló que su prioridad está en atender la situación económica de los ciudadanos, no en abrir nuevos debates constitucionales.