La organización México y el Mundo Vapeando afirmó que la prohibición constitucional de vapeadores y cigarros electrónicos en México terminó fortaleciendo el mercado negro y favoreciendo al crimen organizado. En vísperas del Día Mundial del Vapeo, el activista Juan José Cirión Lee señaló que actualmente cerca de tres millones de personas continúan utilizando estos dispositivos, aunque ahora mediante canales clandestinos sin controles sanitarios.

La asociación sostuvo que las restricciones impulsadas desde 2020 generaron una “tormenta perfecta” que también habría provocado un repunte en el consumo de tabaco tradicional. Según Cirión Lee, seis de cada diez usuarios utilizaban vapeadores para dejar el cigarro convencional, pero muchos habrían regresado al tabaquismo debido a la dificultad para conseguir productos legales y regulados en el país.

Además, la organización acusó pérdidas millonarias por evasión fiscal y alertó que el mercado ilegal ha facilitado el acceso de menores de edad a estos dispositivos. El colectivo comparó el caso mexicano con países como Chile, Argentina y United Kingdom, donde se optó por modelos regulatorios en lugar de prohibiciones totales, utilizando los vapeadores como herramientas de reducción de daños frente al tabaquismo.