Grupo Ollamani, propietario del Estadio Banorte, antes Estadio Azteca, reportó un impacto estimado de 813 millones de pesos, equivalente a unos 47 millones de dólares, relacionado con los costos de las operaciones del Mundial de 2026.
La empresa registró una pérdida neta de 557.2 millones de pesos en el segundo trimestre y estimó una afectación adicional de 255.9 millones durante julio. Entre los gastos se encuentran la cesión del estadio para cinco partidos, el pago relacionado con unos 15 mil asientos de palcos y plateas y otras actividades vinculadas con la organización del torneo.
El impacto para Ollamani contrasta con el beneficio económico general estimado para México, calculado en alrededor de 2 mil 543 millones de dólares. Sin embargo, la llegada de turistas quedó por debajo de las expectativas: se registraron unos 494 mil visitantes, 41% menos de lo proyectado. Restaurantes, bares y comercios fueron algunos de los sectores que captaron parte del gasto generado por el torneo.