México es el país con más litigios promovidos por la industria alimentaria contra regulaciones de salud pública, al acumular 193 de las 235 demandas registradas a nivel internacional, según un análisis sobre disputas legales entre empresas y gobiernos.

La mayoría de los recursos se han presentado contra el etiquetado frontal de advertencia, así como contra impuestos a bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, además de restricciones a la publicidad dirigida a niñas, niños y adolescentes.

Mientras las autoridades defienden estas medidas como herramientas para reducir el consumo de productos con altos niveles de azúcar, sodio y grasas, la industria sostiene que las regulaciones deben considerar sus impactos económicos y operativos. Los litigios mantienen abierto el debate sobre el equilibrio entre la protección de la salud pública y la actividad comercial.