El gobierno federal descartó abrir una investigación de oficio por la información contenida en el libro Ni venganza ni perdón, escrito por Julio Scherer Ibarra. La administración encabezada por Claudia Sheinbaum sostuvo que, para iniciar indagatorias, es indispensable que existan denuncias formales acompañadas de pruebas.
La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, afirmó que su dependencia actúa cuando se presentan elementos concretos que permitan sustentar posibles irregularidades. “Que presente las denuncias porque la narrativa no es suficiente para iniciar una investigación, no tiene elementos”, declaró ante cuestionamientos de la prensa.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum respaldó la postura de su funcionaria y subrayó que cualquier persona que cuente con pruebas puede acudir a las instancias correspondientes para interponer una denuncia. “Quien tenga pruebas que presente su denuncia, cualquiera lo puede hacer”, señaló.
Buenrostro explicó que para abrir investigaciones, incluso de oficio, se requiere información específica como nombres, documentos, oficios o lugares que permitan establecer una línea clara de indagación. En ausencia de esos datos, indicó, resulta complicado determinar por dónde comenzar una investigación formal.
El libro de Scherer Ibarra ha generado reacciones dentro del ámbito político, pero hasta ahora el gobierno federal mantiene la postura de que sin denuncias formales y sustento probatorio no procederá a iniciar indagatorias.