Una evaluación desfavorable del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) podría aumentar la presión sobre el sistema financiero mexicano y traducirse en mayores controles para empresas y usuarios. El organismo dará a conocer este mes los resultados de su Evaluación Mutua de México, que revisa tanto el marco legal como la efectividad de las autoridades contra el lavado de dinero y otros delitos financieros.
De acuerdo con el especialista Ramón Cabrera León, un resultado negativo podría llevar al país a un proceso de seguimiento intensificado, con mayores requisitos para mantener cuentas corresponsales con bancos extranjeros y dificultades adicionales para acceder a financiamiento internacional. Si las deficiencias persisten, México podría eventualmente entrar a la llamada lista gris.
Fuentes del sector financiero consultadas por EL CEO esperan una evaluación desfavorable debido a la falta de resultados concretos contra estos delitos. Entre los posibles efectos se encuentran más congelamientos de cuentas por parte de la UIF, auditorías del SAT e investigaciones de la FGR y la Procuraduría Fiscal, en un contexto que también podría verse presionado por la política de Estados Unidos hacia México.