Naviera Integral, compañía propiedad de Juan Pablo Vega Arriaga, multimillonario contratista de Pemex y amigo del senador Adán Augusto López Hernández, confirmó que dos de sus embarcaciones fueron aseguradas por tráfico de combustible y que en uno de los casos intervino la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), de la Fiscalía General de la República.

A través de un derecho de réplica enviado a Latinus a propósito de la mención que se hizo sobre Vega Arriaga en el programa Loret en Latinus del pasado 3 de febrero, la empresa ofreció detalles de los expedientes que las autoridades levantaron por el aseguramiento de dos barcos.

En una de esas referencias se establece que la SEIDO tuvo conocimiento del caso, aunque en la carta Naviera Integral asegura que no está relacionada con “actividades del crimen organizado”.

En un reportaje publicado en noviembre del año pasado, Latinus documentó cómo Pemex ha entregado multimillonarios contratos a Naviera Integral a pesar de sus antecedentes de contrabando de combustible. Uno de los casos fue en julio de 2020, cuando la secretaría de Marina sorprendió al barco “Don Joaquín”, de Naviera Integral, con presunto diésel ilegal; el segundo caso ocurrió en abril de 2021, el buque “Doña Ángela María T” pasaba combustible a otro barco en el Puerto de Isla del Carmen, en Campeche.

El reportaje también reveló la cercanía y amistad de Juan Pablo Vega Arriaga con Adán Augusto López Hernández, actual senador de morena y exsecretario de Gobernación, así como los préstamos, que en total sumaron 21 millones de dólares, hechos por el banco gubernamental Bancomext a Naviera Integral en 2020 y 2023, cuando las autoridades ya indagaban la participación de sus embarcaciones en el tráfico de combustible.

En su carta, la empresa descarta que en su relación con el gobierno federal haya recibido “trato preferencial, beneficios indebidos o cualquier tipo de favoritismo asociado a actores políticos” y niega que las autoridades la investiguen.

“Ni el Lic. Juan Pablo Vega Arriaga ni Naviera Integral han sido investigados por presunto tráfico de combustible. La compañía no forma parte ni ha sido objeto de ningún procedimiento judicial o administrativo relacionado con el tráfico o comercialización ilegal de hidrocarburos”, detalla la carta.

Aun cuando Juan Pablo Vega Arriaga se ha beneficiado de contratos gubernamentales desde hace más de tres décadas y ha presumido públicamente su cercanía con presidentes de la República y funcionarios de alto nivel, Naviera Integral niega que su propietario “haya participado en el financiamiento de la campaña de cualquier candidato de cualquier partido político”.