La Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció un paro de 72 horas que se llevará a cabo a partir del próximo 18 de marzo y hasta el día 20.

Durante las palabras de cierre de la Asamblea Nacional Representativa que se llevó a cabo el pasado domingo 1 de marzo, el secretario general de la sección 34, Filiberto Orozco, anunció que esta acción se encuentra entre los consensos acordados en la reunión.

El paro está motivado por el reclamo de abrogar la llamada Ley del ISSSTE de 2007, la cual incrementó la edad para la jubilación de los maestros a 60 años para hombres y a 58 para mujeres de manera progresiva, aunque en marzo del año pasado la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se congelaría este rango de edad en 58 para hombres y 56 para mujeres.

Previo al arranque del paro, anunció Orozco, se planea realizar una marcha en el Centro Histórico de la Ciudad de México, la cual comenzará en el Ángel de la Independencia, ubicado en el Paseo de la Reforma, y culminará en el Zócalo capitalino. La convocatoria es a las 9:00 de la mañana y antes de la movilización se dará una conferencia de prensa.

La marcha, anunció, hará una “visita de cortesía” a las embajadas de países que calificó como “imperialistas”, aunque no detalló cuáles. Antes de este señalamiento, mencionó que otro de los consensos de dicha asamblea era condenar las agresiones a países como Venezuela y Cuba, así como los ataques a Irán.

En mayo de 2025, la CNTE se manifestó en distintos puntos clave en la Ciudad de México y llevaron a cabo un paro de actividades. Se concentraron en algunas instalaciones de medios de comunicación y estancias gubernamentales como el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Según el titular de la SEP, Mario Delgado, más de un millón de estudiantes se vieron afectados por este paro de la CNTE.

La presidenta Claudia Sheinbaum admitió el lunes 26 de mayo que es imposible para su gobierno la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que impulsó el expresidente Felipe Calderón, por las implicaciones para el erario público.

«En este momento representa una carga a las finanzas públicas que no puede atender el Estado mexicano, pondríamos en problemas a los recursos públicos, para programas de bienestar, para obra pública, para el salario de los trabajadores del Estado, todo lo que representa el presupuesto público», dijo a la prensa.