La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició una investigación por presuntos abusos policiales durante la protesta del domingo 11 de octubre en Guadalajara, donde miles de personas exigieron soluciones a la crisis de agua contaminada. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que las indagatorias abarcan el uso de chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersar la movilización, así como las detenciones de jóvenes que denunciaron haber sido golpeados.

La protesta terminó con 39 personas detenidas, según el reporte inicial de las autoridades estatales, aunque posteriormente fueron liberadas algunas de ellas y otras continuaron sujetas a procedimientos legales. Organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron presuntas detenciones arbitrarias, agresiones y actos de tortura. El gobernador Pablo Lemus reconoció que durante el operativo se cometieron “graves errores” y anunció investigaciones internas.

Sheinbaum indicó que la Secretaría de Gobernación acompaña las investigaciones dentro de sus atribuciones, aunque no detalló posibles responsables ni avances. Sobre la crisis del agua, informó que la Conagua le presentó dos proyectos técnicos para atender los problemas de suministro en Jalisco, cuya viabilidad todavía se encuentra bajo análisis.