El cofundador de Microsoft, Bill Gates, negó ante el Congreso de Estados Unidos haber padecido alguna enfermedad de transmisión sexual, luego de que documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein sugirieran lo contrario. En la transcripción de su declaración del 10 de junio, difundida esta semana, Gates rechazó haber ocultado una supuesta infección a su entonces esposa, Melinda French Gates, o haber administrado medicamentos de manera secreta.

Durante el interrogatorio, Gates respondió directamente a referencias contenidas en correos electrónicos atribuidos a Epstein en 2013, donde se insinuaba que el empresario tenía una ETS y buscaba mantenerla en secreto. Aunque reconoció haber expresado alguna vez preocupación sobre la posibilidad de padecer una infección, aseguró que nunca recibió un diagnóstico ni realizó acciones para ocultarlo. “Nunca tuve una ETS”, afirmó ante los legisladores.

La comparecencia también reavivó el debate sobre la relación que mantuvo con Epstein. Gates reiteró que se arrepiente de haber tenido contacto con el financiero y aseguró que jamás tuvo conocimiento de sus actividades criminales. “Nunca debí haberme reunido con Epstein”, declaró, al señalar que ningún posible beneficio filantrópico justificaba esa asociación a la luz de lo que se conoce actualmente sobre el caso.