Amnistía Internacional expresó su preocupación por el desalojo de integrantes del colectivo trans que se manifestaban en las instalaciones de la Secretaría de Gobernación (Segob) en la Ciudad de México, y llamó a las autoridades federales a privilegiar el diálogo antes que cualquier medida que limite el derecho a la protesta. La organización señaló que la movilización tenía como objetivo exigir atención a demandas relacionadas con derechos y garantías para una población que históricamente ha enfrentado discriminación y violencia en el país.
La protesta ocurrió el martes, cuando elementos de la Guardia Nacional retiraron a manifestantes que mantenían un plantón en las oficinas de Gobernación para exigir una reunión con la secretaria Rosa Icela Rodríguez. Activistas denunciaron haber sido desalojados por la fuerza y acusaron el uso de extintores y agentes químicos durante el operativo. Tras los hechos, colectivos participantes aseguraron que continuarán con sus exigencias y rechazaron cualquier intento de criminalizar sus manifestaciones.
El pronunciamiento de Amnistía se suma a señalamientos realizados por otras organizaciones de derechos humanos, que han advertido sobre pendientes en materia de protección a personas LGBT+ en México. En su mensaje, AI exhortó al Gobierno federal a abrir canales de comunicación efectivos con los colectivos y recordó que la escucha y la participación son herramientas fundamentales para atender los reclamos sociales y fortalecer el respeto a los derechos humanos.