A una semana de versiones cruzadas, la salida de Luisa María Alcalde Luján de la dirigencia nacional de Morena comienza a perfilarse como un hecho, en medio de movimientos internos y posibles reacomodos en el gabinete federal. Senadores del partido confirmaron que se prevé un mensaje oficial, mientras que ya se menciona a Ariadna Montiel como la principal opción para asumir el liderazgo, aunque el proceso podría incluir una dirigencia provisional encabezada por Carolina Rangel en lo que se convoca al Congreso Nacional.

El cambio ocurre en paralelo a la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para que Alcalde se convierta en consejera jurídica de la Presidencia, tras la salida de Esthela Damián. Aunque la dirigente aún no confirma su decisión, este movimiento refuerza la versión de su salida del partido. En días previos, incluso la propia mandataria había señalado que desconocía si Alcalde dejaría el cargo, lo que alimentó la incertidumbre política.

Desde el Congreso, voces como la de Ricardo Monreal han defendido su gestión, calificándola como una dirigente leal, capaz y honesta, y lamentando su posible salida. Así, el relevo en Morena no solo marca el cierre de una etapa interna, sino que abre un nuevo capítulo rumbo a los próximos procesos políticos, con figuras clave reposicionándose tanto dentro del partido como en el gobierno federal.