La administración de Donald Trump anunció un nuevo arancel del 10% a las importaciones mexicanas, al argumentar que México no cuenta con una prohibición efectiva para productos elaborados con trabajo forzoso. La medida fue dada a conocer apenas cuatro días después del encuentro entre Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, y en plena visita del representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quien participa en las negociaciones del T-MEC.

El gobierno estadounidense informó que el gravamen forma parte de una investigación aplicada a 60 economías y sostuvo que sus socios comerciales deben reforzar las medidas contra el trabajo forzoso en las cadenas de suministro. Además de México, el arancel alcanzará a países como Canadá, Argentina, India, Guatemala y Reino Unido.

La decisión agrega un nuevo frente de tensión comercial entre ambos países en un momento clave para la revisión del T-MEC, mientras continúan las negociaciones bilaterales sobre comercio y otros temas de la agenda económica.