El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como «muy buena» la reunión que sostuvo con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y representantes del Congreso estadounidense, aunque no reveló los temas específicos abordados. A través de Truth Social, el mandatario señaló que durante el encuentro se discutieron «muchos asuntos importantes», luego de haber reconocido previamente que existían «pequeñas diferencias» con el gobierno israelí, aunque aseguró que ambas partes estaban «bastante cerca».

La visita de Netanyahu coincidió con el funeral del senador republicano Lindsey Graham, al que también asistió el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Durante el evento, el primer ministro israelí fue visto conversando con funcionarios estadounidenses como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio, en un contexto marcado por la creciente tensión en Oriente Medio.

La reunión se produjo el mismo día en que Estados Unidos y Arabia Saudí reanudaron ataques contra objetivos iraníes en territorio de Iraq, después de que Washington informara haber frustrado un presunto ataque sorpresa de Irán contra embarcaciones estadounidenses desplegadas en la región. El encuentro entre Trump y Netanyahu ocurre así en medio de un escenario de alta tensión regional y de una mayor coordinación entre ambos gobiernos en materia de seguridad.