El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no fuma ni bebe alcohol y bromeó con que, si consumiera alcohol, tabaco y drogas, “no estaría aquí”. La declaración ocurrió durante un almuerzo en la Casa Blanca, en el que también habló de su estrategia contra el narcotráfico.
Trump ha explicado anteriormente que su decisión de no beber está relacionada con la muerte de su hermano mayor, Fred Trump Jr., en 1981, por complicaciones asociadas al alcoholismo.
El mandatario suele afirmar que goza de buena salud. Según el último informe médico citado en la fuente, la Casa Blanca lo describió como apto para ejercer sus funciones tras una revisión realizada en mayo.