El gobierno de Rusia anunció la suspensión temporal de las exportaciones de diésel y el inicio de importaciones de combustibles para fortalecer el abasto interno, luego de los daños provocados por ataques ucranianos contra sus refinerías.

El viceprimer ministro, Alexandr Nóvak, informó que la medida estará vigente hasta el 31 de julio y busca estabilizar el mercado energético. Además, el gobierno amplió por un año la exención de aranceles para combustibles y aditivos importados, así como el aplazamiento de trabajos de mantenimiento en varias refinerías.

Las autoridades rusas también señalaron que las principales compañías petroleras priorizarán el suministro a las regiones con mayor necesidad. La decisión se produce después de que las exportaciones marítimas de diésel de Rusia registraran una caída de 39% durante junio respecto al mes anterior.