La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios su tasa de interés en un rango de 3.5% a 3.75%, aunque tres integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto votaron a favor de incrementarla en 25 puntos base ante la persistencia de la inflación.

El banco central sostuvo que la economía estadounidense continúa creciendo con solidez y que el empleo permanece estable, mientras su presidente, Kevin Warsh, reiteró que la meta inflacionaria sigue siendo del 2% y descartó cualquier flexibilización en ese objetivo.