La Casa Blanca acusó a China de utilizar a México, Canadá y otros socios comerciales para introducir mercancías al mercado estadounidense y evadir aranceles e impuestos. En el informe denominado “La gran estafa del transbordo”, el gobierno de Donald Trump señaló la existencia de una red de plataformas logísticas y centros de reexportación que facilitarían el traslado de productos chinos hacia Estados Unidos.

De acuerdo con el documento, al menos 40 países participan en distintos esquemas de transbordo destinados a evadir los aranceles establecidos por la administración estadounidense. México y Canadá aparecen entre los principales facilitadores debido a su ubicación fronteriza y a sus vínculos comerciales con Estados Unidos.

La Casa Blanca dividió a los países involucrados en tres niveles. El primero incluye a ocho grandes socios comerciales con bases industriales diversificadas, entre ellos México y Canadá; el segundo contempla países integrados en las cadenas de suministro chinas, como Brasil, Indonesia, Malasia, Tailandia, Turquía y Vietnam; y el tercero agrupa a 24 naciones con ventajas como mano de obra barata o zonas francas. El gobierno estadounidense sostiene que el desvío de componentes chinos termina afectando empleos manufactureros en distintas comunidades de Estados Unidos.