El gobierno de Donald Trump aprobó la primera visa conocida como “tarjeta dorada”, un esquema dirigido a millonarios que buscan residir en el país con beneficios similares a los de un residente permanente. El programa contempla distintas modalidades que van desde un millón hasta cinco millones de dólares, dependiendo del tipo de acceso y ventajas.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, detalló que la iniciativa incluye opciones individuales y corporativas, así como una versión “premium” denominada platinum card. Además del costo principal, los solicitantes deben cubrir una tarifa administrativa, mientras que el proceso de verificación de antecedentes ha sido calificado como uno de los más estrictos en la historia del gobierno estadounidense.
Aunque no se reveló la identidad del primer beneficiario, autoridades confirmaron que ya hay cientos de interesados en lista de espera. El programa, que fue diseñado en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, también ha generado cuestionamientos sobre el destino de los recursos y su impacto en la política migratoria, al abrir una vía preferencial para inversionistas extranjeros.